¿Por qué cambió el proceso de cierre de ventas?
Al activar la facturación electrónica, es normal notar cambios en la forma de finalizar una venta.
El principal cambio es que ya no verás las opciones separadas de “Facturar” y “Pagar”.
Esto ocurre porque el sistema ahora debe cumplir con la normativa vigente de la DIAN, que exige que ciertas acciones se realicen de forma inmediata.
¿Cómo funcionaba antes (facturación POS tradicional)?
Cuando trabajabas con facturación POS, el proceso tenía dos pasos independientes:
Facturar
Se generaba el documento de venta.
No se registraba aún el ingreso en el cuadro de caja.
Pagar
Se confirmaba el pago del cliente.
El dinero ingresaba al cuadro de caja.
Esto permitía facturar primero y recibir el dinero después.
¿Qué cambia con la facturación electrónica?
Con la facturación electrónica, el proceso se simplifica y se vuelve obligatorio:
La factura se genera en el mismo momento en que se recibe el pago.
El sistema une los pasos de facturar y pagar en una sola acción.
Al emitir la factura electrónica, se asume que:
El pago ya fue recibido
El ingreso ya debe registrarse en caja
Esto asegura que cumplas con los requisitos legales exigidos por la DIAN.
¿Qué hacer en situaciones especiales?
Si necesitas un soporte antes del pago
Puedes generar un resumen de consumo:
No tiene validez fiscal.
Sirve como referencia para el cliente antes de pagar.
Si el pago se recibe después (ej: domicilios)
En estos casos, debes manejar la venta como crédito:
Registra la venta como venta a crédito
Cuando recibas el dinero:
Ingresa al sistema
Registra el pago
Ten en cuenta
Este cambio no es configurable en el sistema.
Es un comportamiento obligatorio para cumplir con la normativa de la DIAN.
Al activar la facturación electrónica:
Desaparece la opción de “Facturar” por separado.
Solo tendrás disponible el botón de pago directo.
Recomendación
Adapta tu proceso de venta a este flujo:
Si hay pago inmediato → usa pago directo (factura electrónica)
Si no hay pago inmediato → registra como crédito
Esto te ayudará a evitar errores y a mantener tu operación alineada con la normativa.
